Prehistoria e Historia antigua
Primeros pobladores de la península ibérica.
Prehistoria y Protohistoria
El tiempo: sobre unos 800.000 años a.n. Quizás antes (yacimiento de Orce).
En el Paleolítico Inferior es la época de los primeros homo: aquí el antecessor y el heidelbergense.
En el Paleolítico Medio ( desde el 125.000 a. n. aproximadamente) encontramos al neandertal ...
y en el Superior (entre el 30.000 y el 6.000 a. C. aproximadamente) al sapiens sapiens. A veces se distingue un período "intermedio" con el período siguiente: el Mesolítico: unos 2 milenios más o menos: entre el 8000 y el 6000 a. C.
Durante el Neolítico cambia la forma de producción económica: de recolector y carroñero/cazador, a agricultor y pastor. En consecuencia también cambian tecnologías y la cultura en general, dando lugar a diferentes "culturas". Destacar la que se conoce como "Neolítico Cardial" y la del "vaso campaniforme"
La llamada "Edad de los metales" está representada tempranamente (Calcolítico) por la cultura de los Millares (comienzos del milenio III a.C.). El Bronce antiguo (a partir del 2000 a.C.: inicios del milenio II) enmarca la cultura de El Argar. Y en el Bronce final hay una gran diferenciación espacial en la península: diferentes culturas en el Noroeste, el Sur, el centro y el levante catalán; destacan aquí la cultura de los Campos de Urnas (Valle del Ebro y Cataluña actual), que es resultado de la llegada de los primeros indoeuropeos (los "celtas) aproximadamente hacia el 1.200 a. C.; o la cultura de Cogotas (Duero).
El período conocido como "las colonizaciones", desde finales del segundo milenio. Se refiere a la llegada de celtas por los Pirineos y, especialmente, de pueblos mediterráneos por mar al Sur y al Levante. Culmina con la llegada de Roma y su instalación paulatina desde el 218 a. C.
Los espacios:
Para el Paleolítico Inferior, Atapuerca: en la Gran Dolina restos de homo antecessor; y en la Sima de los Huesos (+/- 300.000 a.n.) del homo heidelbergense. Orce y Bañolas (restos humanos). También: Cabo Peñas, Torralba-Ambrona y Carmona, restos de cultura material.
Para el Paleolítico Medio: Gibraltar,
Para el Paleolítico Superior: Cueva Morin, Cueva de los Azules, Cova Negra o Nerja (entre otras muchas) con restos humanos. Altamira, Pindal, Castillo... con restos de cultura material.
Para el Neolítico: Nerja, Carihuela, Ciempozuelos, Cova de l'Or, Cogul... con restos tanto antropológicos como de cultura material. Pero son numerosísimos: es la época del megalitismo, generalizado por toda la península. También son numerosos los yacimientos de la edad de los metales y de las colonizaciones.
Los logros culturales. La llegada del homo a la Península parece que fue desde África, acaso por Gibraltar. Los sapiens sapiens, al contrario, parece que llegaron desde el continente, siguiendo la costa. Eso hace que la Península Ibérica sea "colonizada" tardíamente: parece que fue aquí donde se extinguió definitivamente el Neandertal... por el avance del sapiens sapiens. Es notorio este retraso especialmente en el Neolítico, que surge en Oriente Medio: llega casi 3000 años después.
Son destacables y originales las culturas del vaso campaniforme y las de Los Millares y de El Argar (ambas en la actual Almería). Estas dos últimas reflejan una adquisición temprana (acaso independientemente) del metal y revelan los cambios que tal adelanto civilizador supuso para las poblaciones. El hierro llegará posteriormente, durante "las colonizaciones" con los fenicios (desde el 800 a.C.) y los griegos (desde el 700 a.C.). Luego los cartagineses (desde el 550 a.C.) forzarán cambios aún mayores, "liquidando" el reino de Tartessos y acelerando los cambios hacia el mundo ibérico.
Las colonizaciones suponen la eclosión del "urbanismo" y la formación de las primeras "civilizaciones" (ciudad-estado, economía diversificada, moneda, diferenciación social clara, alfabeto...): Tartessos, Íberos... como reacción al contacto cultural.
Debe diferenciarse entre el mundo ibérico del Sur y el del Levante (río Segura más o menos como frontera).
En paralelo nuevas oleadas de celtas (indoeuropeos) que ocupan especialmente el centro y suroeste de la Península. La última oleada (aproximadamente hacia el 300 a.C.) "barre" el norte y el noroeste (excepción hecha del mundo vascón, apenas "contaminado" por estos aportes biológicos y culturales)
En consecuencia hay dos zonas culturales bien diferenciadas: el mundo mediterráneo y el mundo indoeuropeo del interior, oeste y norte. Pero incluso dentro de estas "áreas" hay diferencias notables. Por eso se habla de "pueblos", como culturas con diferencias en aspectos económicos (diferente forma de aprovechamiento de los recursos: pastores, agricultores, economías urbanas...), sociales: más o menos jerarquizados, con diferencias entre los sexos... y con estructuras políticas diversas: jefaturas, gerontocracias, aristocracias consolidadas, embriones de estado...
Hispania romana.
Roma llega a la Península en su guerra (la segunda guerra púnica) con Cartago. Era ésta última la que ocupaba buena parte de la Península tras la derrota en la anterior guerra con Roma. El ataque de Aníbal por tierra a la península itálica llevó a los romanos a devolver el golpe cortando las líneas de aprovisionamiento del ejército cartaginés. Por eso desembarcó en una ciudad aliada: Ampurias.
Cuando acabó la guerra, Roma no abandonó la península, como ya había hecho en Sicilia tras la primera guerra púnica. Pasó a "ocupar" el espacio en régimen de colonia: pacto (o sometimiento) de las poblaciones autóctonas de las que extrae recursos: gentes (esclavos o soldados), materias primas, o metales preciosos.
Pronto, a mediados del siglo II a.C. comienza a expandirse hacia el interior: guerras celtíberas y lusitanas. El motivo es la "seguridad" de los territorios ya ocupados y en proceso de romanización: el mundo ibérico que poco a poco adquiere la cultura romana.
A finales del siglo I a.C. Roma acomete la liquidación de aquellos territorios aún no ocupados: el norte, en el que viven Galaicos, Cántabros, Ástures, Autrigones, Caristios, Várdulos y Vascones. En poco más de una década serán aplastados y obligados a residir concentrados en poblados. El motivo de la llegada de Augusto al norte es tanto político (necesita "honor" tras derrotar a su rival Marco Antonio), como económico (el oro, el estaño y la plata) y social: fijar a estas tribus semisalvajes que periódicamente asolan los territorios adyacentes ocupados por Roma (vacceos, arévacos...).
Roma ya dividió administrativamente el territorio en el 198 a.C. Augusto lo fijará por un tiempo en tres provincias. A finales del siglo I d.C. Vespasiano profundiza las divisiones administrativas: los conventus juridicus, señal de una urbanización notable ya. Durante el siglo II d.C. se profundiza en ella, notándose un aumento y mejora de la vida urbana. En el III comienza a notarse la crisis y el inicio de la ruralización que caracterizará el Bajo Imperio: las villas rurales.
Roma comenzó el proceso de romanización mediante la captación de las élites y a través del ejército: los soldados licenciados llevan con ellos las formas culturales romanas. No hubo expresamente una imposición forzada si bien la superioridad de la cultura romana acabará por aplastar las autóctonas: el latín (salvo entre los vascones) acabará por ser la lengua común, y las élites asumirán, desarrollarán y transmitirán un sentimiento de comunidad peninsular: Hispania; es el nombre que sustituye definitivamente al de Iberia, surgido durante las colonizaciones.
Roma dejará también como "herencia", el esclavismo, la generalización de la moneda, el cristianismo (desde el siglo III es segura la presencia y proselitismo, aunque sólo en el mundo urbano: al mundo rural llegará sólo en la Alta Edad Media y de forma traumática. A comienzos del s. IV hay ya un concilio, el de Elbira), el urbanismo, un sistema viario que perdurará en líneas generales hasta el siglo XVIII y como "guía" hasta hoy mismo. El Derecho escrito como regulador de la vida social, y la estructura administrativa local que, también en líneas generales llega a hoy: el municipalismo (eso sí: "recuperado" y transformado en la Edad Media). Y una idea de "Hispania": la diócesis creada en el Bajo Imperio y que abarcaba también la provincia baleárica y la tingitania (norte del actual Marruecos).
Los visigodos llegan como aliados de Roma y para luchar contra otros pueblos germánicos que habían entrado a comienzos del siglo V: suevos, vándalos y alanos. Pero igual que vinieron, se marcharon: los suevos quedaron en el cuadrante noroccidental (Duero-Esla). El hundimiento del imperio occidental en el 476 dejó como señores a los visigodos... que pronto serán "empujados" por los francos y deberán pasar el Pirineo hacia el sur. Es el nacimiento del reino de Toledo (510), 100 años después de su primera llegada. En los 200 años siguientes mantuvieron las líneas maestras de la romanización, atemperada por el proceso de ruralización ya iniciado en el siglo III.
Los visigodos no pudieron mantenerse "separados" de los hispanorromanos más allá de tres generaciones tras su instalación en Toledo. La Iglesia hispana (seguidora del Papa romano) acabará imponiéndose sobre el arrianismo "diferenciador" de los visigodos. En las dos generaciones siguientes los visigodos intentarán "unificar" la Península bajo su dominio. En este aspecto "heredaron" de Roma el sentido de un espacio "común" en el marco de la Península... incluida la ciudad de Ceuta y territorios aledaños.
La inexistencia de una tradición de monarquía hereditaria, el proceso disgregador fomentado por las relaciones de fidelidad (no de "derecho público" como en la época romana) y el enfrentamiento entre "familias" (el morbo gótico) de los propios dominadores visigodos y alentado a menudo por la Iglesia, llevarán al hundimiento del Estado visigodo a comienzos del siglo VIII. El hundimiento se vio facilitado por la difícil situación de la mayor parte de la población en el campo.
Con esto sólo no basta. Aquí te pongo este pequeño esquema sólo para "recuerdes" algo. Pero eso no te exime de trabajar por tu cuenta.
Ahora te toca a ti:
¿Qué falta para completar esta lección que te presento aquí?
Envíame un correo con la respuesta. (es necesario que tengas instalado un gestor de correo como Outlook u otro)
IMPORTANTE: en el asunto debes poner tu nombre, apellidos y curso. Tampoco debes enviar "adjuntos". De lo contrario, el correo será rechazado.